A pesar de que ya tuvimos varios partidos, los HYUGA no logramos encontrar nuestro juego. Más allá de todo análisis, la realidad también es que el sábado pasado la plantilla titular fue muy diferente a lo que venía siendo, con ausencias importantes. Sin embargo, los refuerzos fueron de calidad, sobretodo Rowy, amigo de Ale, quien fue la figura del equipo y convirtió los únicos 2 goles que apenas sirvieron para decorar una nueva derrota apabullante.
El verdugo de turno, La Cantimplora, volvió a dejar en evidencia la flaqueza defensiva del team amarillo, que al finalizar el primer tiempo ya estaba 5 a 0 abajo. Faltaba peso en ataque, el medio era endeble y la defensa dejaba muchos espacios que, además, eran aprovechados de manera casi fortuita por el rival. Tiro que iba al arco, ya fuera chumbazo, masita, pifie o vaselina, todos terminaban en gol. Esa cuota de suerte, en cambio, no estuvo del lado de los HYUGA, que reventaron los palos y el travesaño en repetidas ocasiones.
Apenas arrancó el segundo tiempo, se descontó y empezamos a creer en el milagro. Pero los minutos pasaban y poco parecía mejorar en el juego. Los rivales anotaron un gol más y nosotros volvimos a descontar, y promediando el final del encuentro, La Cantimplora se quedó sin piernas y a fuerza de huevos los HYUGA fueron. Pero nada, no hubo caso. Además, en las pocas contras que tenían, los contrincantes volvían a marcar, ante una defensa desarmada y un arquero que poco podía hacer.
Queda clarísimo que este torneo es poco más que una pretemporada para los HYUGA, que con el objetivo de mejorar para el próximo torneo, soportan cada derrota con estoicismo. Eso sí, el próximo rival es al único al que le ganamos en el torneo, y eso pone una presión extra. Hay que ganar o ganar el próximo sábado, aunque sea para tener "de hijo" a al menos un rival, y con eso tratar de encontrar un funcionamiento para el torneo que viene.
8 a 2 fue la rúbrica final, la figura fue un jugador invitado y el resto del equipo jugó de regular a mal.
VAMOS, HYUGA!!!
El verdugo de turno, La Cantimplora, volvió a dejar en evidencia la flaqueza defensiva del team amarillo, que al finalizar el primer tiempo ya estaba 5 a 0 abajo. Faltaba peso en ataque, el medio era endeble y la defensa dejaba muchos espacios que, además, eran aprovechados de manera casi fortuita por el rival. Tiro que iba al arco, ya fuera chumbazo, masita, pifie o vaselina, todos terminaban en gol. Esa cuota de suerte, en cambio, no estuvo del lado de los HYUGA, que reventaron los palos y el travesaño en repetidas ocasiones.
Apenas arrancó el segundo tiempo, se descontó y empezamos a creer en el milagro. Pero los minutos pasaban y poco parecía mejorar en el juego. Los rivales anotaron un gol más y nosotros volvimos a descontar, y promediando el final del encuentro, La Cantimplora se quedó sin piernas y a fuerza de huevos los HYUGA fueron. Pero nada, no hubo caso. Además, en las pocas contras que tenían, los contrincantes volvían a marcar, ante una defensa desarmada y un arquero que poco podía hacer.
Queda clarísimo que este torneo es poco más que una pretemporada para los HYUGA, que con el objetivo de mejorar para el próximo torneo, soportan cada derrota con estoicismo. Eso sí, el próximo rival es al único al que le ganamos en el torneo, y eso pone una presión extra. Hay que ganar o ganar el próximo sábado, aunque sea para tener "de hijo" a al menos un rival, y con eso tratar de encontrar un funcionamiento para el torneo que viene.
8 a 2 fue la rúbrica final, la figura fue un jugador invitado y el resto del equipo jugó de regular a mal.
VAMOS, HYUGA!!!
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